03 / 07
第二章 不要完成它
Capítulo 2. No lo completes
Al día siguiente, a Tōru volvieron a dejarlo. Esta vez no le tocaba limpieza: él mismo se había añadido una línea en la lista.
Al verlo, Rin escondió la tiza a la espalda.
—¿Vienes a completar el ángulo?
—Vengo a fregar el suelo —respondió Tōru, con toda franqueza—. El ángulo no sabría completarlo. En matemáticas solo saqué un sesenta y dos.
Ella lo miró fijamente durante tres segundos y, de pronto, sonrió. La sonrisa se le apagó enseguida, como si temiera que el dibujo del círculo fuera a registrarla.
—No lo completes —dijo Tōru, dejando el cubo en el suelo—. Si no quieres que se acabe el después de clase.
—Los conjuros no se usan así.
—¿Y quién decide cómo se usa un conjuro?
Los labios de Rin se movieron, pero no contestó. Fuera, en el patio, alguien gritaba «¡otra vez!»; la voz llegaba tan lejos que parecía de otra estación. Tōru empezó a fregar y, a propósito, arrastró el agua hasta el hueco del ángulo, dejando aquel trozo imposible de volver a dibujar.
Rin miró el charco y, por primera vez, no se enfadó.
—Tú —dijo— eres un pesado.
—Los de la limpieza somos así.